"A principios de mes le dieron 10 días de plazo al fiscal (Guillermo Herrera) para que haga un requerimiento", afirmó el abogado Sebastián Herrera Prieto, representante de la familia Marchese. Y explicó: "si hasta el 23 de febrero no se decide nada, la causa prescribe".

Lo que se debate es la culpabilidad de Gustavo Jiménez, que cuando tenía 18 años en diciembre de 2006, chocó a Silvia Jantzon de Marchese y a su hijo Domingo Marchese en la esquina de Bascary y avenida Presidente Perón. Ambos perdieron la vida tras el impacto.

Ya pasaron poco más de cinco años desde esa tragedia y, como la causa está caratulada como "homicidio culposo", es el plazo máximo que tiene la justicia para pronunciarse al respecto. Ahora el fiscal tiene dos opciones: o sobresee al imputado o pide la elevación a juicio oral.

Pero Herrera Prieto se mostró escéptico con respecto a la segunda posibilidad. "Si no eleva la causa a juicio oral, con las pruebas que tenemos pediremos que se lo impute por el delito de dolo eventual", adelantó el letrado.

Nuevas pruebas
El abogado de la familia Marchese contó que algunos días atrás presentaron nuevas pruebas ante la Justicia. "Tenemos la filmación de un taxista que cuenta cómo fue el accidente y relata que el auto venía corriendo picadas", señaló.

Además, cuentan con el testimonio de un nuevo testigo. Herrera Prieto explicó que se trata de un médico que manejaba su auto acompañado por un amigo ingeniero cuando vieron al vehículo que chocó a Silvia y a Domingo.

"Ellos lo vieron pasar a toda velocidad y notaron que salían fogonazos de la parte de atrás del auto; el ingeniero le explicó que eso sucede cuando les ponen óxido nitroso, una sustancia que ayuda al vehículo a correr más rápido y se usa para las picadas", agregó. Esta persona podría declarar hoy ante la Justicia. Mientras, la familia aguarda el fallo, pero con pocas esperanzas.